El consejo: no elijas para tu primer viaje solo un país donde no hablas el idioma, la cultura es muy distinta y el transporte es caótico.
Por qué importa: el exceso de choque cultural te puede generar ansiedad y te hace dudar de ti mismo.
Cómo aplicarlo: elige destinos amigables para principiantes como Portugal, España, Italia, Londres o París. Cuando cojas confianza, el mundo entero se abre.